viernes, 20 de julio de 2012

Brindis.

Y que nos alcance la vida para leer después de ser leídos, cuando algunas naves se hayan quemado, cuando los besos embalsamados en nicotina aún tengan razón de ser.

Y que nos alcance la vida para gritar que ya no tenemos voz, que cada cabello blanco nos recuerda una canción o a algún amor efímero que olvido no supo olvidar.

Y que nos alcance la vida también, para distinguir de entre tanta mentira escrita la verdad, de entre tanto ruido la poesía, de entre tantos amigos, los que tiran a matar.

Y que nos alcance la vida para poder, sin un diccionario, poner en el alma la piel de gallina, para poder amar por amar mientras se pueda y para poder cantar en nuestro funeral, una canción que haga de tripas corazón.

Salud.

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